EQUIPO

 

COLABORADORES

 

 

Nuestra “eco-hermana” podría hacer que las plantas hablasen debido al amor con el que las trata.
Nos dedica unas horas de su tiempo haciendo balances, pagando impuestos y mandando divinas remesas de nuestro corazón, todo ello aderezado de alegría y buen humor. ¡Bendita seas “eco-hermana”!